....cierro los ojos y te veo y me veo, caminando de tu mano, cruzando la calle y saludando de lejos a la abuela Tita que se quedó en la camioneta. Te veo alzándome para subirme a los autitos voladores, agarrate fuerte de decías....no tengas miedo, y allá iba yo subiendo cada vez más alto...y abajo estabas vos riendo, y saludándome con tu mano en alto, y te reías, y yo reía y te gritaba abuelo, abuelo, mirame que alta, y vos seguías agitando tu mano y saludándome y riendo, y cuando bajé, ahí estabas esperándome con tus brazos abiertos y yo corría y me tiraba, y me abrazabas y nos reíamos, y caminábamos juntos, y nos íbamos a escondidas a tomar una coca-cola en el bar, sin que la abuela nos viera, y volvíamos riéndonos, de la travesura...no le vayas a decir a tu abuela que te compré una coca-cola, me decías.....y era nuestro secreto...y en el camino de regreso Tita preguntaba, de que se ríen...de nada, contestábamos...........es
Cuantas tardes como esta pasamos en el parque Rodó, como nos gustaba ir y correr de la mano, y subir a los juegos y tomar coca-cola a escondidas y escondernos de la abuela Tita, que nunca bajaba de la camioneta.
GRACIAS ABUELO POR EL AMOR INCONDICIONAL. POR ENSEÑARME A SER FELIZ Y A VIVIR.
TE AMO





















